Mostrando entradas con la etiqueta POTENCIACIÓN BOTÁNICO MICOLÓGICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta POTENCIACIÓN BOTÁNICO MICOLÓGICA. Mostrar todas las entradas

3.1.- Recursos botánicos


Junto con la recuperación del bosque autóctono mediterráneo, formado principalmente por encinas, quejigos y coscojas según las condiciones (régimen hídrico, sustrato, orientación, etc), se potenciarán también las especies silvestres aromáticas y medicinales que correspondan a la serie de vegetación propia de cada zona a restaurar, especies éstas, muchas extintas y otras casi esquilmadas por la deforestación masiva y la extracción incontrolada. Especies del género Thymus, Rosmarinus, Salvia y Lavandula entre otras, se potencian mediante la recolección de semillas y siembra en vivero y directamente en campo aumentando así su población y extensión. De esta forma se revalorizan los tomillares y romerales cambiando su actual dinámica de comunidades en regresión y así conservarlos y fomentar su evolución hacia estadios más avanzados en la formación del bosque. Potenciando estos recursos se pretende el posterior uso sostenible de los mismos a través de la extracción consciente de sus esencias y principios activos para la elaboración de productos naturales, cosméticos y medicinales.

Otros recursos botánicos muy valorados antaño como principal fuente de subsistencia pero completamente desvalorizados y marginados a día de hoy son los antiguos cultivos nazaríes, especies arbóreas poco exigentes y muy agradecidas, la mayoría propias de la región mediterránea y algunas algo más orientales, con el objetivo de dar mayor riqueza a nuestros montes y fomentar un desarrollo rural y local en base a estos recursos se potencian especies tales como la higuera (Ficus carica), la morera

(Morus alba), el membrillero (Cydonia oblonga), el granado (Punica granatum), el nogal (Juglans regia), el almez (Celtis Australis), el níspero (Mespilus germanica), y el acerolo (Crataegus azarolus) entre otros, atendiendo siempre a los requerimientos vitales especificos (hídricos, edáficos, biológicos, etc.) de cada especie a la hora de introducirlas en la restauración vegetal, se están potenciando mediante la recogida de semillas en campo y siembra en vivero y directamente en campo aumentando así su población y extensión en las sierras y ríos de la comarca.

3.2.- Recursos micológicos


Andalucía es una región muy rica también en cuanto a diversidad micológica se refiere, pero por su cultura nunca ha prestado mucho interés a este reino, ahora se esta empezando a descubrir, gracias al Plan Cusstar y a la Universidad de Murcia principalmente, se están investigando y potenciando. En la primera fase (año 2003) denominada IMBA (Inventario Micológico Básico de Andalucía), se catalogaron más de 3800 especies de setas y trufas, confirmándose Andalucía como la Región Europea con mayor diversidad micológica.

Este programa de la Junta supone un ambicioso reto que propone a nuestro monte mediterráneo como base de un nuevo modelo de desarrollo rural impulsando un alto grado de participación social, basado en la conservación y uso sostenible de las setas y trufas andaluzas.


Desde nuestra humilde posición estamos llevando a cabo una serie de acciones, en algunos casos paralelas a las realizadas por el Plan Cusstar desde la Junta de Andalucía.
Antequera y sus sierras circundantes son muy ricas en especies fúngicas, especialmente abundan la seta de cardo (Pleurotus eringii) y champiñón silvestre (Agaricus campestris) entre otras, una de estas especies, la única conocida, en concreto la seta de cardo esta siendo esquilmada por el abuso incontrolado de su extracción y también por el uso de practicas inadecuadas en su recolección debido a la poca consciencia y conocimiento ambiental de sus campesinos. Para evitar la extinción de esta variedad de alto valor biológico y gastronómico estamos realizando talleres y charlas sobre el mundo de la micología y sobre buenas prácticas en su recogida.
Como la producción silvestre no está al alcance de todos, ni es suficiente, ni todos los años es homogénea, y por ser también superior en calidad a las de los cultivos tradicionales (champiñón y  seta de alpaca (Pleurotus ostreatus), se está intentando desde hace muchos años cultivarla, no sin grandes problemas.
Estamos llevando a cabo investigaciones al respecto, intentando reproducir la seta de cardo en el laboratorio, en distintos medios de cultivo, con buenos resultados en cuanto a la formación de micelio y fructificación en planchas de corcho, también estamos investigando y experimentando con la introducción de micelio en campo para potenciar su población natural y a la espera de resultados.
Junto a la recuperación de la seta de cardo queremos potenciar también los recursos truferos de nuestros montes mediante la restauración con encinas ya micorrizadas con distintas especies del género Tuber según condiciones biogeoclimáticas, las trufas viven en simbiosis con las encinas, es decir una relación de beneficio mutuo, y puedes inocular la espora de la trufa en las raíces de la encina en laboratorio y esperar a que se establezca la relación simbiótica y posteriormente sembrarla en campo una vez ya micorrizada favoreciendo el desarrollo y crecimiento de ambas o bien inocular la espora directamente en el árbol de encina en el campo.


Nuestro propósito es la recuperación de las especies más castigadas y la potenciación de todos los recursos micológicos de interés junto con el desarrollo de una normativa para conservación y uso sostenible de estos recursos, así como la creación de cotos de setas donde se lleve un control de su extracción para que la presión humana no acabe por extinguirla  y así poder disfrutar de estos maravillosos recursos de forma consciente y sostenible.

contador